EVALUACION
DEL MOVIMIENTO SIN TIERRA (MST)
SOBRE EL TRIUNFO DE LULA
"Estimular las luchas sociales y construir un nuevo proyecto
para el país"
Pasado el proceso electoral ,escrutados
los votos y conocidos los vencedores y los perdedores en las urnas,
llega el momento de hacer un
balance y mirar para el futuro .Más importante que contabilizar
el número de parlamentarios y de gobiernos progresistas electos
se hace necesario
realizar un esfuerzo para analizar la situación , conquistas
y desafíos para el periodo próximo.
Hace tiempo señalábamos
que la izquierda iba a participar de forma dividida y fragil a estas
elecciones .Las causas son innumerables, y deben ser
profundizadas y mejor debatidas en los próximos meses . Mientras
tanto merecen destacarse dos elementos: la decepción con
el gobierno de Lula,
incapaz de romper con una política neoliberal desarrollada
por los gobiernos anteriores, y la forma con que algunos sectores
de la izquierda
copiaron la forma burguesa de hacer política, lo que resultó
en una serie de denuncias de casos de corrupción y de prácticas
electoreras.
Ante este cuadro, la gran cuestión era cómo nos posicionaríamos
y cómo saldriamos de este proceso electoral .
Para nosotras y nosotras, para el MST,
se consolidó la decisión de que deberiamos garantizar,
al final de esta travesía, nuestra unidad política
y
nuestra autonomía frente a los partidos políticos
y a los gobiernos.
La primera vuelta.
La campaña electoral fue completamente
despolitizada, no hubo disputas por proyectos políticos y
los partidos de izquierda demostraron que no poseen estrategias
organizativas, ideológicas y politicas. El gobierno de Lula,
convencido de que ganaría en primera vuelta priorizó
la divulgación de sus políticas asitencialistas y
estableció un amplio arco de alianzas de izquierda a derecha
.Como resultado la militancia social no fue convocada, y
los movimientos populares se sintieron de lado en la disputa electoral.
Diversos sectores de la izquierda y
de los movimientos sociales hace tiempo que analizamos que hay un
agotamiento de la democracia del Estado
burgués, que restringe la participación popular únicamente
para los períodos electorales .
Para esas fuerzas políticas
, que no desconsideran el proceso electoral, la prioridad es aumentar
los niveles de organización y consciencia de la
población y promover la lucha social . Elementos que son
esenciales para alterar la correlación de fuerzas con la
burguesía, promover los cambios y
crear mecanismos concretos de participación popular directa
en las decisiones legislativas y en el ejecutivo . Por eso , señalamos,
que la
reforma politica no puede quedarse en cambios puntuales, sino al
contrario tener por ebjetivo principal garantizar al pueblo el ejercicio
del poder.
La estrategia de reelección
del gobierno de Lula, demostrada por la coordinación de su
campaña, excluyó los debates sobre proyectos estratégicos
para el país y la defensa de los intereses de clase . Este
hecho, sumado al caso de la tentativa de compra de votos, ayudó
a la apatía de la
militancia y de las fuerzas populares que querían politizar
la campaña. Por otro lado, la derecha usó sin
ningún escrúpulo , toda su fuerza en
los medios de comunicación para aglutinarse en torno a la
candidatura de Geraldo Alckmin (PSDB) y con eso consiguieron llevar
las elecciones a
segunda vuelta y dar energía a diversas candidaturas de derecha
en los estados .
La segunda vuelta.
En la segunda vuelta consideramos,
junto con otros movimientos sociales, reunidos en la Coordenação
dos Movimentos Sociais (CMS) y en la Via
Campesina Brasil, que era posible en ese momento promover un verdadero
debate de ideas, proyectos políticos y de lucha de clases.
Que era
preciso impedir que las fuerzas políticas reunidas en torno
a la candidatura de Alckmin salieron victoriosas de esas elecciones.
No compartiamos la idea de que las dos candidaturas eran iguales
e indiferentes.
Había intereses de clase divergentes
detrás de cada candidatura. Como mínimo la vcitória
de Lula representaría, simbólicamente, la victória
de la
clase trabajadora, el mantenimiento de alianzas en América
Latina con gobiernos progresistas y el respeto a los movimientos
sociales . Este
nuevo posicionamiento en el proceso electoral hizo que nos implicaramos
en la campaña por la reelección de Lula . Lo que no
significaba
desconsiderar los errores y las fragilidades cometidas en el primer
mandato. Entre ellos, la ausencia de un proyecto claro que enfrente
los
problemas estructurales del pueblo, como l a realización
de la Reforma Agrária.
Además de buscar la politización
de la elección presidencial y de evidenciar que, independiente
del gobierno Lula, estábamos en una disputa
de clases, consideramos que el segundo turno de las elecciones podrían
servir para potenciar la participación de los movimientos
populares, buscando mayor unidad en torno a la idea de la construcción
de un proyecto popular para el país. Es innegable que hubo
aciertos y victorias en esa decisión. La mayoría de
los movimientos sociales se implicaron en las discusiones de la
campaña en segunda vuelta . Pero todo eso sin ilusiones,
y con la convicción cada vez mayor de que las transformaciones
vendrán dadas por las acciones de la propia sociedad .
De ahí la necesidad de los movimientos
populares de mantener su autonomia, elaboración teórica
y capacidad de mobilización.
El nuevo mandato
Asegurado un nuevo mandato el gobierno
Lula, es hora de cobrar y exigir los cambios políticos que
atiendan los intereses del pueblo. El
Presidente, en sus primeros pronunciamientos tras la reelección
destacó la necesidad de promover el desarrollo económico
asociado con medidas de
distribución de la riqueza y la renta .
Esa afirmación no puede restringirse
al entusiasmo de quíen derrotó electoralmente a la
burguesia. Es preciso que eso se transforme en acciones
concretas . Eso exige una ruptura con la política económica
neoliberal y por encima de todo, un enfrentamiento con l os poderosos
intereses de los
que monopolizam las tierras (rurales y urbanas), las comunicaciones
y el sistema financiero.
Se hace necesario también un
compromiso para que se fortalezca la integración solidaria
de los países latino-americanos, de forma que se
contraponga con la mentalidad colonizada de la elite brasileira
y hacer frente al imperialismo estadunidense. Así debemos
cobrar todavía más al
gobierno reelecto, con la retirada inmediata de las tropas militares
brasileiras en Haiti y la implementación de una política
de ayuda
solidária al pueblo de Haití.
La reforma política es necesaria
, pero para atender los intereses de la población y no de
los políticos. Crear nuevos mecanismos de participación
, implementar asambleas y concejos , ordenamiento participativo,
plebiscitos y referendos populares.
Estos son desafíos que le corresponden
al gobierno reelecto . Pero también son desafíos de
las fuerzas sociales que quieren construir un país con base
en la democracia, en la justicia social, en la soberania y la defensa
del medio ambiente.
Desde el MST y otros movimientos sociales
seguimos con nuestro papel de contribuir para elevar el nível
de conscienciay e organización del pueblo
brasileiro. Estimular las luchas sociales para construir fuerzas
unitárias alrededor de un nuevo proyecto de país :
este es el trabajo que tenemos en
frente! Un fuerte abrazo:
Secretaria Nacional do MST
3 de novembro de 2006
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