NUEVA MIRADA AL IMPUESTO
A LAS TRANSACCIONES CAMBIARIAS
Permitiría recaudar hasta
US $20 mil millones anuales para la erradicación de la pobreza
La idea de establecer un impuesto sobre las transacciones cambiarias
ha suscitado debate desde que fue presentada hace 30 años
atrás por James
Tobin, premio Nobel de Economía.
En el artículo ³Un impuesto sobre las transacciones
cambiarias como instrumento de lucha contra la pobreza², publicado
en la Revista de la CEPAL
N° 89, el autor John Williamson, investigador del Instituto
de Economía Internacional (Washington DC), evalúa
nuevos mecanismos para "aumentar al
máximo el atractivo de este impuesto". Williamson
hace eco de la propuesta de Tobin y otros que un impuesto a las
transacciones cambiarias podría dificultar, en alguna medida,
la dinámica de las finanzas internacionales y devolver cierto
grado de independencia a las políticas monetarias
nacionales.
El autor propone una estructura impositiva simple, con una sola
tasa para todas las transacciones, con cobranza en la etapa de pago,
utilizando nuevas tecnologías de compraventa simultánea.
Sostiene que, debido a los avances tecnológicos, un impuesto
sobre las transacciones cambiarias se cobraría mejor en la
etapa de pago. Esta tasa debe ser suficiente baja para disuadir
evasiones, pero que aún permita una recaudación considerable.
Estos fondos podrían ser destinados
a combatir la pobreza, u otra buena causa. El impuesto sobre las
transacciones cambiarias "ejerce una atracción natural",
dice Williamson, como método para obtener ingresos para causas
internacionales -como la erradicación de la pobreza- porque
"sería recaudado en gran medida o íntegramente
por una cantidad limitada de gobiernos de países ricos, pero
lo pagaría una clientela internacional muy extensa".
La factibilidad de aplicar el impuesto en la etapa de pago se ha
ampliado con la inauguración del CLS Bank en 2002. "CLS"
es la sigla de continuous
linked settlement, que significa "sistema de liquidación
continua". A diferencia del sistema tradicional, el CLS Bank
funciona las 24 horas del día y actúa como cámara
de compensación continua, donde el pago en una moneda (la
que se ha vendido) ocurra simultáneamente con la recepción
de la otra moneda (la que se ha comprado).
Para Williamson, la tasa impositiva debe ser como máximo
1 punto base (0,01%), lo que no llevaría a grandes esfuerzos
para evitar el impuesto, ya
que los mecanismos requeridos serían más costosos.
En conclusión, "sería factible aplicar un impuesto
de un punto base sobre las transacciones
cambiarias y recaudar alrededor de 20.000 millones de dólares
al año".
El artículo de la Revista de la CEPAL N° 89 está
disponible en el sitio web de la CEPAL
Envió Manuel Hidalgo, Attac.Chile
|